Decora tus huevos de Pascua

Publicado el : 10/04/2019 15:50:11
Categorías : Celebraciones , Tiempo Libre

Decora tus huevos de Pascua

Esta tradición tan de Semana Santa se ha incorporado a nuestra cultura con el paso del tiempo y nos llega de una costumbre pagana, cuando se celebraba el retorno de la primavera coincidiendo con la Pascua. Para algunas culturas, como la fenicia, esta época del año se relacionaba con la fertilidad y los símbolos con los que justamente se representaba a la diosa de la fertilidad era el huevo y la liebre. De ahí la búsqueda de los huevos y los conejitos correspondientes.

 

Pues bien, queremos que disfrutes al máximo estas fiestas con los peques en familia y te hemos preparado un cursillo avanzado de «decora-huevos personalizados». ¡Ni Picasso, oiga!

 

¿Qué necesitas?

 

Materia prima: huevos, colorante alimentario (lo venden en casi todos los supermercados) o ingredientes naturales para hacer los siguientes colores:

 

Marrón  con  té o café.

Amarillo con colorante para paella, cúrcuma o azafrán.

Azul  con zumo de arándanos.

Violeta  con remolacha.

Verde  con espinacas.

 

Papel de periódico, una caja de huevos vacía, una cuchara y celo o gomets.

 

¿Cómo lo hacemos?

 

Hierve los huevos en una olla bien cubiertos de agua al menos 10 minutos con la fuente de colorante con media cucharada de vinagre. 

Después saca los huevos cuidadosamente con una cuchara o con unas tenazas. Hay que enjuagarlos en agua fría hasta que estén fríos para poder manipularlos. Cubre la mesa de trabajo con periódico y prepara la caja de huevos vacía para colocarlos después de haberlos teñido.

 

Si tienes pensado agregar algunas decoraciones a cada huevo, hazlo antes de teñirlo. Si lo deseas, podrás dibujar sobre el huevo con rotuladores, colocar celo o gometa para que las partes cubiertas no se tiñan con el colorante.

 

El huevo absorberá más color cuanto más tiempo permanezca sumergido, así que si no estás feliz con el color, déjalo sumergido un buen rato. Coloca diferentes gotitas de colores en el huevo para crear efectos (el expresionismo en huevos), y luego sopla con una pajita para dispersar las gotas en el huevo. Usa esta o cualquier otra técnica para crear diseños lo más creativos que dé la mente. El pincel también va de maravilla, ¡que los niños creen y se expresen!

 

¡Quita los gomets o celo y verás qué bonitos efectos habéis creado!

Deja que los huevos se sequen en la caja y ya está todo listo.

 

Si todavía queréis más existen opciones súper divertidas:

 

Huevos efecto mármol.  En un bol que quepa un huevo pones una cucharada de aceite, una de vinagre y una de colorante alimentario. Añadimos  agua suficiente para cubrir los huevos, mezclamos rápidamente con una cuchara e introducimos el huevo duro. Quitamos el huevo rápidamente y los secamos con papel de cocina.

 

Huevos de Pascua Collage.  También podéis probar pegando a los huevos lentejuelas que te sobren de un vestido viejo, botones, purpurina o restos de bisutería.

 

Huevos con forma de conejito de Pascua. Teñimos los huevos de colores sólidos primero y secamos con papel de cocina. Cortamos papel de colores con forma de orejitas y se las pegamos a los lados del huevo. Le podemos pegar una bolita de algodón en la parte de abajo de cola.

 

¿Te animas?

 

Fue 5000 años a.C. cuando en China comenzaron a regalarse como símbolo de amistad huevos teñidos de rojo durante las fiestas del equinoccio de la primavera. El rojo significa larga vida y felicidad para los chinos. Más tarde fueron los persas los que comenzaron a decorar e intercambiar entre ellos huevos dorados y pintados laboriosamente.

 

Es quizá en Europa Central (Polonia, Ucrania y Eslovenia) donde más arraigada está la costumbre de decorar y colorear los huevos de Pascua. Para ello trazan líneas con lápices de cera, posteriormente sumergen el huevo en colorantes y de nuevo repiten el proceso hasta lograr verdaderas obras de arte, en donde para ellos cada punto o línea tiene un significado.

 

En muchos países el huevo no se aprovecha cocido una vez pintado, sino que es vaciado y solamente es la cáscara la que va coloreada. Es lo que ocurre por ejemplo en Alemania, donde es típico colgar los huevos de Pascua en árboles que se acaban colocando en las casas como símbolo de buena suerte. Posteriormente esta tradición fue llevada hasta Estados Unidos por los colonos germanos, los cuales también dieron a conocer el famoso conejito de Pascua que era repartido entre los niños que habían sido buenos.

 

Los beneficios de esta actividad son numerosos: diversión, motivación, destreza, habilidades sociales, compañerismo, trabajo en equipo. ¿Nos ponemos a pintar huevos?