Jugar es aprender

Publicado el : 16/05/2019 11:48:33
Categorías : Educación Infantil

Jugar es aprender

Una de las virtudes de muchos juegos es que implican un aprendizaje implícito. Los niños corren para pillarse entre ellos, se esconden para encontrarse y no existe una consciencia  de lo que están aprendiendo mientras disfrutan. No existe una metodología de enseñanza sino un aprendizaje, y hay una total falta de intención. ¿Alguna vez habéis invitado a vuestros peques a hacer un concurso para ver quién recoge antes la casa?, sin saberlo están aprendiendo que poner las cosas en orden también puede ser divertido. Se trata de una corriente que ya lleva años de vida, en concreto

 

«Todos los aprendizajes más importantes de la vida se hacen jugando» F. Tonucci.

 

El psicopedagogo, dibujante y pensador italiano Francesco Tonucci, considera que «los momentos de libertad, esparcimiento y diversión fuera del aula resultan fundamentales para el niño y, además, influyen de manera positiva en el proceso de aprendizaje. Fuera del horario escolar, los estudiantes tienen que disfrutar, libremente y sin adultos, de su tiempo de esparcimiento, juego y actividades artísticas y culturales, como indica el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Además, estos momentos sirven para que los niños descubran y formen su carácter, sus actitudes y su forma de reaccionar ante el mundo». Tonucci ha investigado a fondo el desarrollo cognitivo de los niños, su pensamiento, su comportamiento y la metodología educacional y en 1991 puso en marcha en Fano, su ciudad natal, el proyecto “La ciudad de los niños”, que situaba a los más pequeños como protagonistas al planificar la ciudad.

 

Otra de las frases de este pensador que invita a la reflexión: los adultos juegan para divertirse y el niño juega para jugar. Entender esta diferencia nos permitirá valorar mejor el jugar porque a ellos no les hace falta jugar para divertirse como a nosotros, ellos juegan por jugar. En sus palabras, «un juguete bueno es aquel que sin ser nada concreto puede ser todo. Facilitar juguetes a los niños que aporten variedad de juego tanto para jugar solos o con amigos, como para poder crear más de un juego con el mismo objeto: el barro, la pelota, piezas de construcción, las muñecas…».

 

Uno de los métodos de enseñanza más celebrados actualmente es precisamente el ideado por la educadora italiana, María Montessori a finales del siglo XIX y principios del XX. Al principio, Maria Montessori trabajó con niños pobres de un barrio de Roma y con niños discapacitados en un hospital. Hoy en día, las escuelas Montessori reciben a todos los niños y niñas del mundo y su enseñanza tiene algunos principios básicos que seguro que te suenan y que están respaldados por la investigación científica (Montessori. The Science Behind de Genius, Angeline Stoll Lillard, 2005, Oxford University Press).

  •  Pensamiento y movimiento: el pensamiento y el movimiento están estrechamente ligados. El movimiento potencia el pensamiento y el aprendizaje.
  • Libre elección: el aprendizaje y el bienestar mejoran cuando las personas sienten que tienen control sobre sus vidas. Se desarrollan la independencia, la voluntad y la responsabilidad.
  • Interés: el niño aprende mejor cuando está interesado en lo que está aprendiendo. Ayuda a la comprensión y la concentración.La recompensa es interna: la realización del error y la sensación de logro son internas. Contribuye a la autoestima, al sentido de responsabilidad y al pensamiento crítico.
  • Aprendiendo de y con los pares: el aprendizaje se potencia con el ejercicio de enseñarle a otros. Promueve el respeto, la tolerancia y la solidaridad.
  • Aprendiendo dentro del contexto: el aprendizaje situado en contexto significativo es más profundo y rico que el aprendizaje en un contexto abstracto.
  • Interacción maestro / alumno: el maestro observa y acompaña, posibilita al niño actuar, querer y pensar por sí mismo, ayudándolo a desarrollar confianza y disciplina interior.
  • Orden en el ambiente y en la mente: el orden externo y la secuencia en el uso de materiales son beneficiosos para el orden interno del niño. Promueve la claridad de pensamiento y la concentración. 

El método Montessori se caracteriza por proveer un ambiente preparado: ordenado, estético, simple, real, donde cada elemento tiene su razón de ser en el desarrollo de los niños. El aula Montessori integra edades agrupadas en períodos de 3 años, lo que promueve naturalmente la socialización, el respeto y la solidaridad.

 

El ambiente preparado ofrece al niño oportunidades para comprometerse en un trabajo interesante, elegido libremente, que propicia prolongados períodos de concentración que no deben ser interrumpidos. La libertad se desarrolla dentro de límites claros que permite a los niños convivir en la pequeña sociedad del aula.

 

Los niños trabajan con materiales concretos, científicamente diseñados que brindan las llaves para explorar el mundo y para desarrollar habilidades cognitivas básicas. Los materiales están diseñados para que el niño pueda reconocer el error por sí mismo y hacerse responsable del propio aprendizaje.

 

El adulto es un observador y un guía; ayuda y estimula al niño en todos sus esfuerzos. Le permite actuar, querer y pensar por sí mismo, ayudándolo a desarrollar confianza y disciplina interior.

 

Para la Dra. Montessori todo educador debe «seguir al niño», reconociendo las necesidades evolutivas y características de cada edad, y construyendo un ambiente favorable, tanto físico como espiritual, para dar respuesta a esas necesidades. El desarrollo del niño surge de la necesidad de adaptarse a su entorno: el niño necesita darle sentido al mundo que lo rodea y se construye a sí mismo en relación a ese mundo.

 

Maria Montessori observó que el niño pasa de la infancia a la adultez a través de 4 períodos evolutivos llamados «Planos del desarrollo». Cada período presenta características radicalmente distintas de los otros, pero constituye los fundamentos del período sucesivo. Así «como la oruga y la mariposa son muy distintas en su aspecto y sus manifestaciones y, sin embargo la belleza de la mariposa es consecuencia de su vida en el estado de oruga, y no puede provenir de la imitación del ejemplo de otra mariposa. Para construir el futuro es necesario vigilar el presente. Cuanto más cuidamos las necesidades de un período, mayor éxito tendrá el período siguiente».

 

Todos los aprendizajes más importantes se hacen jugando en los primeros años de la infancia y el papel que los adultos hacemos como compañeros de juegos, guías y educadores es fundamental para que disfruten en la inacabable escuela de la vida.