Refréscate cocinando

Publicado el : 16/07/2019 11:15:41
Categorías : Información y Consejos , Tiempo Libre

Refréscate cocinando

Llega el verano y lo que ponemos en la mesa baja de grados y aumenta su porcentaje de agua y sales minerales. ¿Ya babeas?, pues espera a leer este pequeño recetario que te ofrecemos para que las comidas estivales no sean una lucha de titanes con los peques de la casa y os bajen la energía.

 

Empezamos por el primo hermano del gazpacho, el ajoblanco

 

El ajoblanco es una variante del elixir andaluz que se realiza con almendras molidas, miga de pan, ajo, agua, sal y aceite. Su color característico es el de una sopa blanca, de ahí su nombre, y es típico de diferentes zonas de Andalucía y Extremadura. Os dejamos una receta sencilla para toda la familia. Se suele consumir con uvas, manzana o melón, o acompañado de pan, o también, como hacen en la vega granadina, acompañado de patatas asadas, en cuyo caso se hace más líquido para poder beberlo directamente.

 

Ingredientes:

 

100 g de migas de pan blanco

150 g de almendras españolas

2 dientes de ajo

100 ml de aceite de oliva virgen extra

50 ml de vinagre de vino

Una cucharadita de sal

1 litro de agua

 

Ponemos las almendras con la sal y los ajos y los trituramos en la batidora hasta obtener una pasta densa. Incorporamos entonces la miga de pan mojada en agua y seguimos batiendo para ligar todos los ingredientes. Cuando tenemos una nueva pasta incorporamos el aceite poco a poco, como si fuera una mayonesa, y seguimos batiendo despacio mientras vamos incorporando también el vinagre y el agua poco a poco. Rectificamos de sal a nuestro gusto y pasamos por un colador de malla fina o por el chino. Servimos muy frío acompañado de pan, uvas, melón o patatas, siempre a nuestro gusto.

¡A disfrutar!

 

Fondue de frutas y yogur

 

La fruta es necesaria en la dieta de los peques de la casa así que hemos preparado esta deliciosa receta con la que se chuparán los dedos. Una fondue fresquita de frutas y yogur, ¡sana y deliciosa! Aunque originalmente la fondue consiste en sumergir con un tenedor o pincho un trozo de alimento en una salsa caliente (la más famosa es la de queso o carne), esta vez vamos a sustituir el líquido por una crema fría de yogur, ideal para el calor del verano. Podemos utilizarla para una merienda especial o como postre con fruta. Sea como sea, la presentación es muy colorida y atractiva y como hay que ir mojando la fruta en la salsa fría, para los niños de la casa es divertido, además de saludable.

 

 

Ingredientes

 

125 grs. de yogur griego natural

2 cucharadas de zumo de naranja

2 cucharadas de almíbar

2 cucharadas de azúcar

Frutas de verano: melocotón, albaricoques, sandía, melón, ciruelas, crerezas...

 

Lo primero que vamos a hacer es preparar la salsa. Para ello mezclamos el yogur con el zumo, el almíbar y el azúcar y mezclamos bien hasta obtener una salsa homogénea. Reservamos en la nevera para que esté bien fría en el momento de servir. Luego cortamos la fruta, aprovechando las de temporada y lavándolas muy bien primero. Podemos hacer formas de cubos o bolas, intentando que todos los trozos tengan más o menos el mismo tamaño. Todo esto hará que el plato sea muy vistoso además de sano y sabroso.

Para servir colocamos toda la fruta en un plato y colocamos la salsa fría en medio. ¿Pinchamos fruta?

 

Limonada rosada, refrescante y original

 

En verano nos apetece tomar bebidas y alimentos refrescantes y si son sanos, mejor que mejor. Esta limonada rosada, sin colorantes y con las vitaminas de la fruta ¡es perfecta!

 

La limonada es la bebida refrescante por excelencia, muy fácil de hacer en casa y perfecta para los días más calurosos. Pero en esta ocasión para su elaboración utilizaremos también sandía, otra fruta muy veraniega que además de color le aportará un contraste muy interesante a la acidez del limón.

 

Ingredientes (para 1 y 1/2 litros aprox.)

 

2 tazas de agua fría

100 cc de zumo de limón colado y frío

700 grs de sandía cortada en cubos, sin semillas y refrigerada

70 grs. de azúcar

 

En primer lugar cortamos la sandía en cubos y le retiramos las pepitas si tiene. Tenemos que tener aproximadamente 700 grs. de sandía ya pelada, cortada y limpia. Metemos en el congelador y reservamos hasta el momento de preparar la limonada, lo ideal es tener la fruta en frío durante al menos una hora. Luego exprimimos el limón, (hacen falta unos dos limones pequeños para obtener 100 cc. de zumo), colamos el zumo y metemos a la nevera.

Cuando tengamos todos los ingredientes preparados y fríos, podemos comenzar a preparar nuestra limonada rosada. Lo primero que haremos será licuar la sandía y reservamos.

Luego colocamos el agua fría, el zumo de limón y el azúcar en vaso de la licuadora o batidora y mezclamos bien. Poco a poco vamos incorporando el licuado de sandía pasándolo por un colador, así le quitaremos los trozos de pulpa o alguna semilla que se nos haya colado sin querer. Obtendremos una limonada de textura suave, con un bonito color y un sabor delicioso. ¡Apta para todos los paladares!

 

Helado casero ¡de un solo ingrediente!

¿Me creéis si os digo que hay un helado casero que podemos preparar en cinco minutos, con un solo ingrediente, y comer sin ninguna culpa? ¡Cierto! Se trata de un helado cremosísimo, con un sabor estupendo y que no tiene nada que envidiarle a los helados tradicionales con nata, leche, huevo, etc. Pero lo mejor de todo es que… ¡no es más que plátano! Nada de azúcar ni grasas agregadas, solamente buena fruta. ¡Por fin un helado saludable!, ¿te atreves? Os preguntaréis cómo es posible que un helado hecho sólo con plátano sea así de cremoso y este milagro se lo debemos a la textura y consistencia particular del plátano. Al congelarlo y luego licuarlo, se transforma en una crema magnífica. ¡Si me apuráis os digo que es más rico que el helado de plátano de la heladería! Hacer este helado casero no es fácil… ¡está tirado! Además es perfecto para intolerantes a la lactosa o el huevo, dos ingredientes presentes en cualquier helado tradicional de heladería. El vuestro será único.

 

Ingredientes

 

1 plátano maduro grande por persona

 

Cortamos los plátanos en rebanadas y los rociamos con zumo de limón para que no se pongan negros. Colocamos las rebanadas de plátano en un recipiente, separando las capas con papel film para que no se peguen y lo llevamos al congelador como mínimo tres horas. Sacamos el plátano del congelador y lo dejamos a temperatura ambiente cinco minutos, luego lo ponemos en el robot de cocina, la picadora o la licuadora (en este caso deberá ser potente) y licuamos dos o tres minutos, raspando los bordes con una espátula cada tanto para que se mezcle bien, hasta que se forme una crema homogénea. Servimos inmediatamente.

 

Por sacarle un inconveniente a este helado casero es que se debe preparar en el momento en que se va a consumir porque al hacerse con plátanos congelados, no podemos volver a hacerlo. Tiene una consistencia súper cremosa y tarda en derretirse lo mismo que un helado tradicional. Si sois golosos, podéis agregar trocitos de chocolate, galletas, chocolate fundido etc.

 

¡Recetas deliciosas y frescas para todo el  verano!